NOLAN
La atmósfera en la cabina es pesada, densa, saturada de silencios. Cada instrumento, cada luz parece pesar como un recordatorio de lo que ha sucedido.
Lo siento en cada respiración, en cada movimiento. El silencio entre los anuncios de vuelo es ensordecedor.
Mila se ha ido. Ella sigue en este avión, pero su ausencia emocional es palpable, y con ella, una parte de mí que ya no logro alcanzar.
Permanezco ahí, inmóvil, con las manos sobre los controles, frente al cielo infinito que se extien