Miedos y Confusiones.
—Me dijiste hace unas horas que Elijah no te interesaba. ¿Y cómo es que ahora me encontré con él saliendo de tu habitación? ¡Estoy esperando tu respuesta! —Volvió a formular Julia su reclamo después de que Marlen se quedara en silencio.
“Dilo en voz alta, acepta que lo necesitas. Es nuestro alfa, lo queremos, y nuestro cuerpo nos lo exige”, insistía esa voz fina en su cabeza y que no sabía de dónde provenía.
Esto provocó que Marlén se sintiera muy confundida. Con el bebé en brazos, miró a su ma