Un punto débil.
—Veo que no me equivoqué. Conseguimos a esta humana saliendo de esa manada y resulta que pude ver en su memoria que es tu mejor amiga. ¿Qué tal si la ponemos sobre el fuego que tú misma creaste?— dijo Arabella maliciosa, mientras hacía un hechizo para hacer que el cuerpo de Sabrina quedará suspendido sobre el fuego.
—¡Marlen, ayúdame, no me dejes morir!— gritaba Sabrina mirando esas llamas rojizas frente a sus ojos. Se removía intentando zafarse, pero era imposible. Solo veía cómo era cada vez