Frustraciones y planes fallidos.
—Oye muchacho tonto, dijiste que me desvincularías del idiota de mi sobrino, pero resulta que, a pesar de que no estoy enfermo, mi gen no se activa y no veo el progreso de tus promesas — le reprochó Alaric al joven, quien sonrió de medio lado.
— Señor, todo lleva un proceso. Su supremo es poderoso, aunque su aura esté a la mitad de su capacidad. Déjeme usar la sangre de un demonio que tenemos y su herida sanará en unas horas — le propuso Sombra Negra con gesto despreocupado.
Alaric hizo una mu