Poder latente.
Más tarde.
Dentro de la ducha, Elijah estaba doblado con ambos brazos aferrados al costoso gres porcelánico, mirando al suelo mientras la lluvia de agua generada por la regadera caía sobre su espalda. El vapor creado por el agua empañaba la cabina de la mampara.
—Mateo, te lo suplico, vuelve a tu forma humana. Tienes a mamita muy asustada, por favor, mi copito de nieve. Me harás muy feliz si regresas a tu forma. Además, debo llenarte de besos por ser un bebé tan especial y valiente. Te escapas