Liam Jones.
—Felicidades, Alfa Liam. El consorcio Jones fue el seleccionado.
La satisfacción inundaba cada rincón de mi ser al recibir la noticia de que habíamos ganado la licitación.
Era un triunfo que sabía muy bien, no había sido fácil conseguirlo.
Había estado peleando contra el gigante consorcio Hills, líder en el mundo de los negocios.
Ya era justo que las piezas del ajedrez se alinearan a mi favor.
Por fin, había logrado dejar atrás a Alfa Edwards, esta vez no había logrado imponerse.
En