Ava Hills.
Nunca imaginé que ver al viejo Alfa Jones tan devastado me afectaría.
La fuerza que siempre emanaba de él ahora se tornaba en tristeza, se veía abatido como si todos los años del mundo le hubieran caído de golpe.
—Ava, sé que me debes guardar rencor y me lo merezco. Perdóname— dijo con la voz melancólica.
Su mirada, llena de sinceridad, me convenció.
Tantas veces había deseado verlo en esa posición para decirle todo lo que sentía, para liberarme de ese peso. Pero ahora todo ese renco