547 El intento de morir.
Narra Ruiz.
La noche en que decidí morir no fue diferente a tantas otras, la mansión estaba en silencio, los pasillos respiraban esa calma de cementerio que se pega en las paredes y uno casi puede oír el peso del tiempo oxidándose, pero dentro de mí algo se quebró, algo que ya no soportaba ni un minuto más; porque hay un punto en el que la humillación no se multiplica, simplemente te carcome hasta vaciarte, y yo estaba vacío, un cascarón de lo que alguna vez fue el rey del hampa, reducido a un