545. La casa que es una tumba.
Narra Ruiz.
La llaman mansión, pero yo le digo ataúd, y no porque me falte espacio o porque las paredes sean estrechas, no, lo digo porque todo lo que contiene esta casa huele a muerte, pero no esa muerte que libera, sino la que encierra, la que te mantiene respirando por capricho ajeno, como si yo fuera un perro guardado en una jaula de oro, condenado a caminar los mismos pasillos una y otra vez, siempre rodeado de espejos que me recuerdan que fui alguien y ya no lo soy, que hubo un tiempo en