543. La irrupción.
Narra Dulce.
La respiración de mi padre y la de Tomás llenan la habitación como un rugido animal que me oprime el pecho, jadeos mezclados con gruñidos, golpes secos contra la madera que parecen anunciar que algo en cualquier momento va a romperse, que alguno de los dos va a dejar de respirar, y yo sigo ahí, atrapada entre el deseo de lanzarme hacia ellos y la parálisis que me mantiene fija, como si mis piernas fueran raíces incrustadas en el suelo. Mi corazón late tan fuerte que creo que cualqu