53. Debajo de su piel el acero.
Narra Lorena.
El secreto para mentirle a un hombre como Ruiz no está en las palabras. Está en la forma en que lo mirás mientras las pronunciás. En la manera en que bajás la mirada justo cuando él necesita que lo hagas, en cómo curvás los labios con una sumisión cuidadosamente ensayada, como si el deseo fuera rendición. Como si la entrega fuera sincera.
Esta noche, estoy lista para eso.
Llevo un vestido de seda negra que apenas roza mis caderas. Cada paso que doy es una promesa sin garantía. Ent