454. Carne, seda y secretos.
Narra Jean-Pierre.
El vino está abierto, una cosecha francesa de esas que no se valoran solo por lo que cuestan sino por la historia que parece latir en cada gota, como si el tiempo, la tierra y las manos que lo cultivaron hubieran quedado atrapados allí, aguardando el instante exacto para liberarse. La habitación se sumerge en una luz baja, calculadamente dorada, como un atardecer que se niega a extinguirse; yo me dejo caer en el diván, con la camisa aún entreabierta y el cuello suelto, mientr