455. Un monstruo que sabe escuchar.
Narra Dulce.
Jean-Pierre no habla como los demás. No mira como los demás. No toca como los demás. Hay algo en su forma de existir que me recuerda a los cuchillos: brillantes, hermosos… y diseñados para herir. Pero por alguna razón, me siento menos sola al lado suyo. O tal vez solo más viva.
Me desperté en una habitación que olía a incienso caro, con las sábanas revueltas y la garganta seca. No recuerdo haber dormido tan profundamente en meses. Él no estaba en la cama. Solo una nota escrita con