448. Cena con el diablo.
Narra Jean-Pierre.
Puerto Madero es un animal enjaulado por luces. Aquí, la decadencia se disfraza con acero y vidrio, y los fantasmas del pasado caminan disfrazados de millonarios modernos. En el corazón de esa farsa, se alza esta casa: antigua, restaurada con esmero, transformada en restaurante privado. Solo abre cuando la ocasión lo amerita. Esta noche, la ocasión se llama Dulce.
Llego antes, como siempre. El poder no espera. Elijo una mesa solitaria junto al ventanal donde la ciudad no se o