421. Lo hago porque te amo. Pero no te lo voy a decir.
Narra Dulce.
No hay beso que duela más que el que das para salvarle la vida a alguien que no querés perder.
Volvemos al hotel.
El mismo hotel donde la noche anterior éramos dos nenas riéndonos con los pies sucios y olor a cigarrillo en el pelo.
Hoy, entro del brazo de un mafioso, con los ojos secos de tanto llorar por dentro, y una máscara pintada de indiferencia en la cara.
Bruno va a mi lado.
Lleva su mejor sonrisa de psicópata contenido, como si fuera un empresario turbio saliendo con su ama