25. Muñecas rotas no hablan.
Narra Lorena.
Dicen que el sur se mueve como una serpiente: lento, silencioso, letal. Que allá las cosas se resuelven en cuartos cerrados, con whisky barato y órdenes susurradas al oído. Que el hermano de Carlo, ese nombre que por fin salió de las sombras como una maldición vieja,.es peor que él. No por cruel, sino por paciente. Un hombre que no grita, que no golpea, que no amenaza. Solo espera. Y cuando se mueve, alguien termina muerto. Lo escuché de boca de uno de los matones nuevos. Un tipo