142. La bala que no mató al justo.
Narra Ruiz
No hay nada más insoportable que un trabajo mal hecho. Peor si lo encargaste vos mismo. Peor si el blanco sigue respirando y tu nombre empieza a sonar en bocas que deberían estar cosidas con sangre.
Y peor, mucho peor, si ese hijo de puta se llama Gomes.
La noticia me llega de madrugada, cuando aún tengo el cuerpo de una rubia entre las piernas y el aroma a cocaína todavía me empapa las encías. La puerta se abre de golpe y entra Cobas, pálido, con los ojos como platos y el celular