119. La debilidad como perfume.
Narra Lorena.
No sé su nombre. Aún. Y, sin embargo, sé todo lo que necesito saber de él: que no es un asesino, que no es estúpido, pero que nunca estuvo con alguien como yo. De esos hombres que crecen fuertes para proteger a alguien que ya no está. Que sienten que fallaron, y llevan esa herida como una cadena invisible. Lo sé por la forma en que me mira cuando finjo miedo. Lo confirmo cuando no me interrumpe mientras lo toco.
Y lo exploto, como se explotan los silencios, las grietas, los recuer