CAPÍTULO 69
MONSERRAT
Regresamos esta misma mañana de la luna de miel. Todavía llevo en la piel el recuerdo del sol de las islas, de las playas doradas y las noches en las que el amor y la pasión parecían no tener fin. Cada rincón de esas ciudades asiáticas me recordó lo dichosa que soy de compartir mi vida con Ignacio. Reímos, comimos demasiado, nos perdimos en mercados y paseamos descalzos por la arena. Pero ahora, apenas pongo un pie en el aeropuerto, la realidad me arranca de ese paraíso y me devuelve de golpe a las responsabilidades.
No hay tiempo para procesar nada. Hoy mismo tenemos la presentación oficial del nuevo equipo de la caballería Belmont. Ignacio insiste en acompañarme, como nuevo director, y aunque trato de mantener la sonrisa, sé que mi mente aún se aferra a las aguas cálidas y a los días de despreocupación.
El evento no es una gran fiesta como otras veces, sino más bien una presentación íntima para la prensa especializada. Los fotógrafos se preparan con sus cámaras