CAPÍTULO 17
JULIÁN
Entré justo cuando empezó el desmadre. Cotillón, espuma por todos lados, luces girando. Un mar de gente bailando. Tarde. Otra vez tarde.
La busqué enseguida. Entre la multitud de vestidos y trajes, la vi. Vestido azul, cabello suelto, risa contenida. Estaba con sus amigos, pero no se la veía cómoda. Sabía leer su lenguaje corporal, aunque no quisiera admitirlo. Me acerqué.
—Monse... —alcancé a decir.
Pero ella se giró en seco y me ignoró por completo. Ni una mirada. Ni una pa