CAPÍTULO 16
MONSERRAT
Nos encontramos en la entrada del salón, todas estábamos radiantes. Las luces, la alfombra roja improvisada, los ramos de flores… todo parecía sacado de una película. Mis amigas me rodeaban, reíamos, posamos para las fotos, una tras otra. Yo sonreía, claro que sí. Pero cada vez que el flash se apagaba, sentía cómo el pecho se me apretaba un poco más.
Julián no estaba.
Miré mi celular mil veces, aunque sabía que no había ningún mensaje nuevo. Habíamos hablado hace unas hora