ATRAPADA ENTRE SUS BESOS Y SUS MENTIRAS

ATRAPADA ENTRE SUS BESOS Y SUS MENTIRAS PT

Romance
Última actualización: 2026-03-30
HARBI3  Recién actualizado
goodnovel18goodnovel
0
Reseñas insuficientes
8Capítulos
14leídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

Isabela Morales siempre creyó que podía controlar su vida: su carrera, sus decisiones y su corazón. Hasta que conoció a Adrián Vega, un hombre irresistible cuya sonrisa esconde secretos capaces de destruirlo todo. Entre besos que la hacen olvidar la razón y mentiras que la obligan a cuestionar la verdad, Isa se encuentra atrapada en un juego de deseo y engaño. Cada encuentro con Adrián es un riesgo, cada confesión, una tentación. En un mundo donde la pasión y la traición se entrelazan, Isa debe decidir si el amor vale más que la verdad… o si los secretos están destinados a separarlos para siempre.

Leer más

Capítulo 1

Capitulo Uno: Encuentro Inesperado

Nunca creí en los finales felices… hasta hoy. Al menos eso es lo que me decía a mí misma mientras caminaba por las calles iluminadas de la ciudad, con el aroma a café recién hecho flotando en el aire y las luces de neón reflejándose en los charcos de lluvia. Mis tacones resonaban sobre el pavimento húmedo, cada paso recordándome que estaba viva, que todavía tenía elecciones que tomar, aunque últimamente parecían decidirse solas.

Mi nombre es Isabela Morales, Isa para quienes me conocen. Llevo veintisiete años navegando entre orden y rutina, convencida de que la estabilidad era la única manera de mantener mi corazón intacto. Trabajo en una agencia de marketing, mi oficina es mi refugio, y mis amigos, mi familia. Siempre he pensado que los hombres eran complicados, que el amor era más un riesgo que un regalo. Hasta esta noche.

Todo empezó con un error. Bueno… no un error exactamente, sino un tropiezo literal. Caminaba apresurada, con la mente concentrada en el correo electrónico que debía enviar antes de medianoche, y de repente, alguien salió de la nada. Chocamos.

¡Oh, lo siento! exclamé, apartándome, mientras mi bolso amenazaba con volar y casi derramaba mi café caliente.

Él sonrió. Y déjenme decirlo, no era un simple “sonrisa amable de cortesía”. No. Era la clase de sonrisa que te detiene, que te hace olvidar respirar por un instante. Su cabello oscuro estaba ligeramente despeinado, sus ojos… sus ojos eran tan intensos que sentí como si me hubieran leído la mente, como si supieran todo lo que nunca dije en voz alta.

Tranquila dijo, con una voz suave pero firme, tan diferente de todo lo que había escuchado antes. Fue mi culpa también.

No sé por qué, pero algo dentro de mí se estremeció. Tal vez porque estaba tan acostumbrada a la previsibilidad, a las caras conocidas y conversaciones seguras, que alguien con tanta presencia me desarmara con solo un gesto. Y allí estaba él, ofreciéndome su mano para ayudarme a reincorporarme, y yo… acepté, aunque una pequeña alarma en mi cabeza me gritaba “cuidado”.

Isa Morales me presenté, inclinando apenas la cabeza.

Adrián Vega respondió con una calma que parecía esconder algo más. Su apretón de manos fue firme, pero su mirada era aún más intensa que su gesto.

No pude evitar mirarlo por un instante más de lo necesario. Era imposible no notar su traje perfectamente ajustado, sus zapatos de cuero relucientes, la manera en que cada movimiento parecía calculado, pero natural al mismo tiempo. Tenía ese tipo de aura que hace que las personas lo sigan sin necesidad de palabras.

¿Eres de por aquí? preguntó, como si quisiera entablar una conversación trivial, pero su mirada no dejaba de perforarme.

Sí… bueno, sí balbuceé, sintiéndome repentinamente torpe. Solo volvía a casa después de trabajar.

Entiendo asintió, y luego, con una media sonrisa que me hizo desear conocer cada secreto detrás de ella. Yo también. Aunque, debo admitir, normalmente no salgo a estas horas.

Algo en él era intrigante. Había misterio en cada palabra, y sin embargo, la cercanía que nos separaba parecía íntima, casi peligrosa. Sentí cómo mi corazón latía más rápido, y me odié un poco por ello. No estaba hecha para estos impulsos, para encuentros fortuitos que parecían sacados de una novela romántica.

Debes tener prisa dije, intentando recuperar algo de control. No quiero entretenerte demasiado.

No, para nada dijo, y por un segundo, su sonrisa se ensanchó, mostrando una chispa de diversión. De hecho, creo que el destino nos obliga a encontrarnos justo ahora.

El comentario me hizo reír sin querer. Su audacia era encantadora y, al mismo tiempo, desconcertante. ¿“El destino”? Por favor, ¿quién habla así en la vida real? Y, sin embargo, allí estaba yo, atrapada en su mirada, sintiendo que el mundo se reducía a la distancia entre nosotros.

Decidimos caminar juntos hasta la esquina más cercana. Él parecía tan seguro de sí mismo que era imposible no seguirle el paso. Mientras avanzábamos, sentí una oleada de curiosidad y temor al mismo tiempo. ¿Quién era realmente este hombre que parecía tan fuera de lugar y, sin embargo, encajaba perfectamente en mi espacio?

¿A qué te dedicas? preguntó, rompiendo el silencio. Su voz era suave, pero tenía una autoridad natural, como si cada palabra estuviera medida para captar atención sin esfuerzo.

Trabajo en marketing respondí. Estrategias de marca y campañas digitales. Es más aburrido de lo que suena.

Nada aburrido dijo Adrián, inclinando ligeramente la cabeza, como si analizara mi respuesta y encontrara algún matiz oculto que le interesara. Suena… intenso. Creativo. Exigente. Como tú.

No pude evitar sonrojarme. Nadie me había descrito así antes, ni siquiera mis amigos más cercanos. Había algo en la forma en que él me veía que me hacía sentir vista de verdad, y a la vez, vulnerable.

Gracias… supongo dije, jugueteando con la correa de mi bolso. Y tú… ¿a qué te dedicas?

Dirijo mi propia empresa dijo, con esa calma que tanto me desconcertaba. Pero no quiero aburrirte con detalles.

No, me interesa respondí, más por curiosidad que por otra cosa.

Bien sonrió, ladeando la cabeza. Dirijo un grupo de empresas, principalmente inversiones y desarrollo inmobiliario. Pero hay más que eso, secretos que prefiero guardar para quienes merezcan conocerlos.

Un escalofrío recorrió mi espalda. Su tono no era amenazante, pero sí… intrigante. Los secretos tenían un peso que era imposible ignorar. Y yo, contra todo sentido común, quería conocerlos todos.

Llegamos a mi esquina. Yo me detuve, y él también. Por un momento, el silencio fue eléctrico. Cada mirada, cada gesto parecía cargado de significado.

Bueno… este es mi destino dije, señalando mi edificio. Gracias por… el rescate accidental intenté bromear, aunque la voz me temblaba ligeramente.

El placer fue mío dijo Adrián, su mirada fija en la mía. Espero que esto no sea un adiós, Isa. Hay algo en ti que quiero conocer mejor.

Su nombre en mi boca resonó de una manera extraña, como si pronunciarlo tuviera algún efecto mágico. Sentí un impulso irracional de pedirle su número, de prolongar ese encuentro que había comenzado con un simple tropiezo.

Adrián… dije, dudando por un instante. ¿Deberíamos… vernos otra vez?

Su sonrisa se ensanchó, encantadora y peligrosa al mismo tiempo.

Me encantaría respondió. Te llamaré.

Subí a mi apartamento, pero el recuerdo de su mirada permaneció conmigo. Me senté en el sofá, con el corazón todavía latiendo rápido y una mezcla de emoción y miedo que no podía sacudirme. ¿Cómo alguien podía irrumpir en tu vida en cuestión de minutos y dejarte al borde de perder el control?

Mi teléfono vibró con un mensaje inesperado. No era él, sino Camila:

“¿Cómo fue tu noche? Te veo rara en los mensajes de hoy… cuéntame todo.”

Sonreí y respondí con un simple “te cuento luego”, aunque sabía que no podría explicarle nada. Nadie entendería la intensidad de lo que acababa de pasar. Nadie excepto… Adrián.

Pasé el resto de la noche revisando cada detalle de nuestro encuentro. Su manera de mirar, la seguridad en su voz, esa sonrisa que parecía prometer mundos enteros y al mismo tiempo esconder tormentas. Me sentí atrapada entre la curiosidad y la precaución, entre la emoción y el miedo. Y en el fondo, lo admito, quería que regresara.

Mientras me acomodaba en la cama, mi mente no dejaba de repetir una y otra vez su nombre: Adrián Vega. ¿Quién era él realmente? ¿Qué secretos ocultaba? ¿Y por qué, a pesar de todo, me sentía tan… atraída?

El teléfono vibró de nuevo. Esta vez era un mensaje desconocido:

"La próxima vez que nos veamos, prepárate para algo que cambiará tu mundo."

Mi corazón se aceleró. Una mezcla de miedo y emoción me recorrió como un rayo. Sabía que estaba a punto de entrar en algo que podría cambiarlo todo. Y, contra mi instinto más racional, no podía esperar.

Apagué la luz y me dejé llevar por los pensamientos, por la anticipación, por el deseo. Porque algo dentro de mí sabía que mi vida jamás volvería a ser la misma. Esa noche, entre sus besos imaginarios y sus mentiras todavía desconocidas, entendí que estaba atrapada. Trapped. Entre él… y mi propio corazón.

Y aunque todavía no lo sabía, este encuentro fortuito sería solo el primero de muchos, cada uno más intenso, más peligroso, más… inolvidable.

Desplegar
Siguiente Capítulo
Descargar

Último capítulo

Más Capítulos

Você também vai gostar de

Novos lançamentos de romances

Último capítulo

No hay comentarios
8 chapters
Capitulo Uno: Encuentro Inesperado
Capitulo Do's: Tentaciones y Secretos
Capitulo Tres: Entre Secretos y Deseos
Capitulo Cuatro: Secretos y Tentaciones
Capitulo Cinco: Sombras y Revelaciones
Capitulo Seis: Entre el Deseo y la Duda
Capitulo Site: Secretos en la Penumbra
Capitulo Ocho: La Verdad que Duele
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP