CAPÍTULO 33: EL PACTO DE LAS SOMBRAS (POV ISABELLA)
El frío de la madrugada en el estado de Nueva York no tenía piedad. Se filtraba por las rendijas de la cabaña como un espectro, recordándome que estaba sola en un bosque que no conocía, rodeada de hombres que me consideraban una traidora. Pero el hielo que sentía en el pecho tras el rechazo de Alexander era mucho peor. Sus palabras —*"eres exactamente como ella"*— me habían herido más que cualquier amenaza física.
No podía quedarme de brazos