CAPÍTULO 42: LAS CICATRICES DEL SILENCIO (POV ALEXANDER)
Caminé de regreso al interior de la gala, ignorando las miradas curiosas de los invitados que notaron mi mejilla enrojecida. Busqué a Viktoria con la vista; ella estaba en un rincón, vigilando como un halcón, pero yo no necesitaba su veneno ahora. Necesitaba la verdad, y solo había un hombre en quien podía confiar para encontrarla sin filtros.
Salí del hotel por la puerta trasera. En un SUV negro blindado, estacionado en una zona de carg