El 29 de diciembre amaneció bajo un manto de nieve tan espesa que el mundo exterior parecía haber desaparecido, dejando a la villa como una isla de calor y risas en medio del blanco infinito. Tal como Isabella había decretado, era el día del "Hygge" (la calidez del alma) total. No había horarios, ni armas a la vista, solo el deseo de ser una familia.
En la cocina, la competencia experimental había alcanzado niveles críticos. Roger y John se enfrentaban en un duelo por quién preparaba los mejore