El 31 de diciembre, la villa de Copenhague se transformó. Si los días anteriores habían sido de calidez hogareña, esta noche era de un lujo gélido y sofisticado. No había lugar para la comodidad casual; esta noche se trataba de poder, belleza y despedir el año como si fueran los dueños del mundo.
En la suite principal, el aire vibraba con una anticipación silenciosa. Nick ya estaba vestido con el esmoquin negro de corte italiano que había comprado con Carter. La tela se ajustaba a sus anchos ho