El día se desplegó con una tensión que podía cortarse con un cuchillo. En la mansión Moretti, el ambiente era de guerra. Carter, Arthur, Rocco y John salieron antes del mediodía, sus rostros grabados con una determinación férrea. Se reunieron con Roger y Darius en un apartamento seguro en el centro de la ciudad, un nido de tecnología y mapas extensos cubriendo las paredes.
—Tenemos la camioneta hasta aquí —dijo Roger, señalando un punto en un mapa digital—. Luego se desvanece. Santoro tiene blo