Celeste se levantó tarde aquella mañana. Había pasado la noche sin dormir, repasando en su mente la conferencia de prensa de Aelin.
Encendió la televisión, y allí estaba de nuevo: la imagen de Aelin al lado de Darian Vólkov, anunciando con serenidad que ahora era Aelin Vólkov.
El titular en letras doradas cruzaba la pantalla:
“El poder detrás del matrimonio secreto: Aelin y Darian, la pareja más influyente del momento.”
Celeste apretó los puños sobre la sábana. —No… —susurró, con un nud