La mansión Valtierra amaneció cubierta de flores y banderas con el escudo familiar. Celeste había organizado, con urgencia, una ceremonia pública en el antiguo teatro de la ciudad: un evento titulado “El Legado Valtierra: Continuidad y Futuro.”
Vestida con un conjunto blanco, de cortes aristocráticos, Celeste se presentó ante un auditorio repleto de prensa, diplomáticos y donantes. Las cámaras apuntaban solo a ella.
—Hoy, en nombre de mis padres y de la memoria de nuestros ancestros —declar