Capítulo 36 – La visita del pasado.
La mañana llegó cargada de un silencio extraño.
El viento apenas movía las cortinas, y el reloj marcaba un ritmo pesado, casi solemne.
Miranda se levantó de la cama aún envuelta en los pensamientos que la habían acompañado toda la noche.
El encuentro con Javier Ortega en la galería había removido algo dentro de ella.
Su advertencia resonaba como un eco persistente: “Está tratando de confundirte, Miranda. No ha cambiado. Todo es parte del mismo juego.”
Ella había querido creer lo contrario. Habí