Una semana.
Siete días que para Miranda habían sido un año entero de angustia comprimida.
Un tiempo en el que el hospital dejó de oler a desinfectante y pasó a oler a desgaste emocional… al silencio incómodo entre ella y Adrián… y a la sombra constante de Sara.
Desde el accidente, la dinámica había sido un tormento silencioso.
Miranda intentaba acercarse; Adrián, confundido, la miraba como a una desconocida.
Y Sara…
Sara se encargaba de que cada acercamiento terminara abruptamente.
Si Miranda e