Adrián estaba de pie frente a Miranda sin poder aun creer que por fin la había encontrado.
Habían pasado semanas desde la desaparición de Miranda, y la frustración se había vuelto su sombra constante. Las noches sin dormir se acumularon, igual que las tazas de café frío en su escritorio. Había agotado todos los recursos, hablado con cada contacto, revisado cada pista… pero Miranda se había esfumado del mapa, como si el mundo la hubiera tragado.
Y, sin embargo, Adrián sabía que estaba en algún l