El regreso a Fiesole no fue inmediato en lo emocional, aunque el viaje apenas tomó unas horas.
Elena pasó dos días más en Grecia.
Dos días en los que no volvió a ver a Georgios, pero tampoco lo necesitó.
Su voz había quedado en esa sala.
Sus palabras también.
Y, por primera vez en mucho tiempo… eso era suficiente.
Cuando finalmente volvió a Italia, lo hizo distinta.
Más liviana.
No porque el pasado hubiera desaparecido, sino porque había dejado de cargarlo sola.
Xander viajó con ella.
Pero no s