Silencio se volvió denso.
—Lo sé —respondió Yannis.
Su tono había cambiado.
—Me avisaron hace un rato
Xander apretó la mandíbula.
— Estoy en Londres, creo que Hipólita le pago a su médico, ya pedí que realicen la denuncia.
El silencio que siguió no fue duda, para Yannis fue la confirmación.
—Xander… —la voz de Yannis llegó más seria de lo habitual—. Si te llamé es porque el perito ya tiene un informe preliminar.
—¿De qué estás hablando?
No había paciencia en su tono.
Solo te