El ruido del helicóptero rompió la noche.
Hipólita alzó la vista.
La luz giratoria atravesó la lluvia… y por un segundo, todo quedó expuesto.
—De pie —ordenó, tirando de Elena con brusquedad.
Elena gimió, el cuerpo temblando, pero logró ponerse de pie.
El cuchillo volvió a su vientre.
—Camina.
La empujó hacia el borde.
El mar rugía abajo.
Violento.
Implacable.
—Se acabó —susurró Hipólita, casi para sí misma
El helicóptero de Xander tocó tierra antes de detenerse por compl