Dimitri no fue llevado a una mazmorra. Nikolai lo confinó en el Complejo de Seguridad de Roma del Clan Yuri, una instalación moderna y hermética. Su celda era una suite de lujo, insonorizada y con cámaras, el peor tipo de prisión para un hombre que anhelaba la acción.
La tortura de Nikolai era puramente psicológica.
—Un hombre de tu intelecto y ambición atrapado por una mentira tan vieja. Qué irónico, Dimitri —dijo Nikolai, sentado cómodamente frente a Dimitri, con una elegancia que irritaba al