El plan de rescate de Dimitri dependía de la coordinación entre la astucia de Valentina y el caos de sus primas. La primera fase era la distracción total.
En el Carnaval de Venecia, Eva y Zoe ejecutaron el Proyecto Alfa. El escándalo fue orquestado con precisión quirúrgica: un supuesto robo de una joya de la corona rusa, una pelea en góndola con un conocido diplomático, y una filtración de fotos comprometedoras a la prensa internacional. En cuestión de horas, la atención mediática y las fuerzas de seguridad italianas se saturaron con el Caos Vieri.
—¡Éxito! Tenemos a seis unidades de Carabineros rastreando a Zoe por un collar falso, y la red de noticias de Venecia está colapsada —anunció Eva, hablando con Valentina desde un canal seguro.
La distracción era suficiente. Los recursos de seguridad del Clan Yuri, que operaban en las sombras, tuvieron que desviarse para cubrir sus intereses y evitar que la histeria de los Vieri expusiera sus propias operaciones encubiertas en el Norte. El c