CAPÍTULO 85.
La luna llena dominaba el cielo, majestuosa, derramando su luz plateada sobre el claro sagrado de Valragh. El bosque entero parecía respirar al ritmo de la tierra. Los lobos estaban reunidos, todos en forma humana, formando un círculo silencioso alrededor del espacio ceremonial. Vestidos con ropajes oscuros, sus ojos brillaban con una mezcla de respeto, emoción y expectativa.
Desde el borde del claro, Kael apareció. Solo. Su presencia imponía, pero esta vez no por su fuerza, sino por la calma s