Capítulo 20- No porque una mentira se diga tantas veces se vuelve verdad.
—Pero ¿qué haces fuera de tu cuarto, Olivia? —Angelica la regañó en cuanto la vio en el pasillo.
—Necesitaba salir. Ayúdame, vamos a tu habitación. —Olivia le tendió la mano para que Angie le sirviera de apoyo. Había decidido no usar el aparato; tenía tan lastimada la pierna que solo de pensar en ponérselo le dolía.
—Lo bueno es que no está lejos de la tuya, pero debes descansar.
—Se han ofrecido a llevarme al médico. Rafael cree que debo cambiar de ortesis. No sé si sea posible, pero…
—No seas