Logan Christian
El aire de Chicago siempre me había parecido más pesado que el de Nashville, pero esta noche se sentía como si estuviera cargado de plomo. Estábamos en una casa de seguridad perteneciente a la familia de Rose, un apartamento de techos altos y suelos de concreto pulido en la zona industrial, lejos de los rascacielos de cristal donde los Stewart y los Rollings tejían sus redes de engaño.
Yo caminaba de un lado a otro, sintiendo una energía cinética que amenazaba con hacerme estalla