Dianne Rossi
15 AÑOS DESPUÉS
El lago siempre ha sido el lugar donde el tiempo decide detenerse para pedir permiso. Las aguas tranquilas de Nashville reflejaban un cielo teñido de violeta y oro, pero dentro de nuestra casa, el aire vibraba con una energía que no tenía nada de tranquila. Era el sonido del cambio, el eco agridulce de un nido que comenzaba a vaciarse.
Me apoyé en el marco de la puerta de la habitación de Sunshine. Grace estaba allí, sentada en la cama, rodeada de cajas de cartón y