15 AÑOS DESPUÉS
Julian Stewart
El estudio del granero olía a una mezcla nostálgica de tinta fresca, café cargado y el aguarrás de los óleos de Sky. Era un olor que para cualquier extraño resultaría caótico, pero para mí, era el aroma exacto de la libertad.
Me detuve frente al ventanal que daba al claro de la unión. A mis treinta y tantos años, el hombre que solía esconderse en las sombras de los internados suizos y en el cinismo de Chicago se sentía como un personaje de ficción que yo mismo hab