Camila
Si alguien me hubiese dicho una año atrás que iba a conocer a Verónica Gil me hubiera muerto de la emoción. En las circunstancias actuales la perspectiva de tenerla delante lo único que me ocasionaba era disgusto.
Era una cuestión de inseguridad. Por más que me repitiera que Julián estaba conmigo ahora, no dejaba de compararme con Verónica, ni de pensar en lo que ellos habían vivido.
A mi alrededor, el resto de los redactores y periodistas de la sala trabajaban. Se escuchaba el ruido d