Quien hablaba no era otro que Fernando, quien había regresado sin previo aviso. Inicialmente, después de la llamada de Eliot, él se dispuso a marcharse. Sin embargo, justo cuando las puertas del ascensor se cerraban, creyó reconocer la silueta de Daisy en el pasillo, igual que aquella vez, fugazmente, frente a la sala de urgencias. Intrigado, volvió sobre sus pasos para confirmar sus sospechas… y no podía creer lo que veía.
Más temprano, había pedido a Thiago que revisara las cámaras de segurida