El restaurante "Le Rose" pareció contraerse, envolviendo a Lion y Camila en una burbuja de tensión irrespirable. Las palabras de Camila, cargadas de un veneno acumulado durante una década, colgaban en el aire entre ellos como un gas letal.
"Tú deberías haberme esperado."
La declaración, tan llena de una certeza distorsionada, había sido el catalizador. Pero lo que siguió fue el verdadero golpe bajo, el arma nuclear que Camila había guardado para el momento de máxima vulnerabilidad.
—¿Sabes qué