"Devuélveme el collar. Cuando convenzas a Álvaro de firmar el divorcio, avísame para ir juntos al registro civil."
Kian, que estaba a un lado, sintió cómo algo punzante le recorría la planta de los pies.
¡¿Qué les había dicho?! ¡La señora Saavedra realmente estaba decidida a divorciarse!
Miró de reojo a Álvaro, esperando que explotara en ira… pero lo que vio lo dejó helado.
Álvaro estaba sonriendo. No era una sonrisa común, sino una que le provocaba escalofríos a Kian.
Sin querer, apartó la mira