Capítulo 495
Limpiaba cada mancha de sangre o cicatriz sin inmutarse, sin juzgar, diciéndoles con voz suave que no pasaba nada, que quien estaba herido podía sangrar muchas veces y, aun así, seguiría habiendo oportunidades de sanar.

También tenía una paciencia infinita.

Si, al limpiar las heridas, volvía a surgir sangre, no se inmutaba. Los consolaba con un suave "No pasa nada, es normal que siga doliendo. Si no se limpia de una vez, lo haremos las veces que haga falta. Algún día sanará, tarde o temprano."

H
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP