Mundo ficciónIniciar sesión🔥🔞 Se acostó con un hombre maduro creyendo que era un gigoló del club... ¡y resultó ser un poderoso CEO amigo de su papá! 💥💋 ~~~~~~~~~~~~~~ Sinopsis: Adeline Fontaine fue abandonada a los tres años y creció en un orfanato parisino, aprendiendo a sobrevivir sola. A sus dieciocho, haría lo que fuera por salvar el refugio de animales de su mejor amiga, el único lugar que siente como un hogar, incluso entrar a “Le Club Doré”. Pero todo se sale de control: una bebida adulterada, un cliente peligroso y una huida desesperada, la llevan a aferrarse a un desconocido que confunde con un empleado del club. —Señor gigoló… sáqueme de aquí. Llévame a cualquier lugar… y acuéstese conmigo esta noche. Le pagaré. A la mañana siguiente descubre su error: él no era un gigoló, sino Edmond Montfort, un magnate además padre divorciado. Semanas después, un embarazo inesperado y la irrupción de una misteriosa pareja que dicen ser sus padres sumergen su vida en el caos… y es entonces cuando Edmond le propone un matrimonio por contrato de un año, justo cuando un secreto revela que sus destinos estaban unidos desde antes… y que ella era un fruto prohibido para él. ¿Podrán resistirse… aún cuando ella se convierte en su “dulce tentación”…?
Leer másCapítulo 280: El último obstáculo. Philippe volvió a mirar al hombre acostado en la cama que estaba confundido, vulnerable y completamente perdido. Philippe dio un paso más cerca, con la voz apenas un susurro para sí mismo. —A partir de hoy… tu antigua vida ha terminado. La siguiente jugada sería la más importante de todas. Crear una nueva identidad. Y hacer desaparecer para siempre a Xavier Belmond… sin volver a matarlo. …….. Dos días después del despertar de Xavier. La habitación del hospital permanecía en silencio. Solo se oía el leve pitido del monitor y el crujido ocasional de la nieve contra el cristal. El hombre sentado sobre la cama observaba distraídamente la nieve caer al otro lado de la ventana. Cada vez que intentaba recordar algo, el mismo dolor agudo atravesaba su cabeza, como si alguien clavara un cuchillo detrás de los ojos, solo quedaba un vacío profundo… nada más. El médico revisó por última vez su historial antes de cerrar la carpeta
Capítulo 279: Durante el incendio. ✧✧✧ Mientras tanto en Suiza. ✧✧✧ El lago permanecía inmóvil bajo la luz de la mañana. Las montañas nevadas se reflejaban sobre el agua cristalina mientras una ligera brisa agitaba las copas de los pinos, provocando un murmullo. Philippe Delaroche permanecía de pie frente al enorme ventanal de una elegante villa de piedra, sosteniendo todavía el teléfono móvil entre los dedos. La llamada había terminado hacía apenas unos minutos. Una lenta sonrisa apareció en sus labios. Era la sonrisa de alguien que llevaba demasiado tiempo esperando ese momento. —Vendrás… —murmuró para sí—. Sé perfectamente que vendrás. Dejó el teléfono sobre una mesa de madera oscura con un gesto deliberado y tomó la copa de whisky que descansaba junto a una carpeta gruesa. Bebió un pequeño sorbo sin apartar la vista del lago. El líquido le quemó ligeramente la garganta, él sentía una tranquilidad profunda, había esperado aquella partida durante más de una década. E
Capítulo 278: Un viaje de emergencia. Los dedos del magnate apretaron el teléfono con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. El aire se le atascó en la garganta. Durante un segundo el mundo se detuvo. Xavier. El hombre que había sido su mejor amigo. El hombre con quien había compartido secretos, negocios y silencios que nadie más entendía. El hombre al que había llorado en privado cuando llegó la noticia del incendio. El mismo cuya muerte había marcado un antes y un después en su vida. Y ahora… aquella fotografía… destruía todo lo que creía conocer. Edmond sintió que algo se le rompía por dentro. Una mezcla de incredulidad, rabia y un dolor antiguo que creía haber enterrado hacía mucho tiempo. El pecho le dolía, la respiración se le volvió irregular, tuvo que apoyar una mano en un mueble para no tambalearse. —¿Quién… es ese…? —preguntó, su voz le salió ronca, casi irreconocible. —Xavier Belmond. Edmond amplió la fotografía una vez más.
Capítulo 277: Debilidad inesperada. —¿Qué le parece si negociamos, señor Montfort? —repitió finalmente el hombre, con una serenidad que resultaba inquietante. Edmond entrecerró los ojos. Su voz salió fría y cortante. —No tengo nada que negociar con un fugitivo. Una breve risa escapó del otro lado, baja y sin humor. —Esperaba exactamente esa respuesta. —Si pretende obtener dinero, está perdiendo el tiempo —continuó Edmond, sin apartar la vista de la ciudad. —No quiero su dinero. —¿Entonces, reducir la condena de Jessica? —Tampoco. Edmond apoyó una mano sobre el respaldo de la silla más cercana. Los nudillos se le pusieron blancos por la presión. —Entonces dígame de una vez qué quiere. Philippe dejó pasar unos segundos antes de responder. El silencio se alargó lo suficiente como para resultar deliberado. —Antes… necesito hacerle una pregunta. Edmond no le contestó. Esperó con la mandíbula apretada. —¿Qué sintió Adeline cuando descubrió quién era realm





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