293. DESPERTÓ DE NUEVO
ALESSANDRO:
No he podido dormir en toda la noche observando a Lili. Se durmió apenas terminé de desvestirla y ponerle la ropa de dormir. Estoy aterrado, no quiero que vuelva a dormirse. Nunca había sentido tanta impotencia al no poder hacer nada con lo que le pasaba a mi ser más querido. No podía hacer nada por ella, todo estaba en las manos de Dios. Por lo que, mientras la contemplaba dormir, le rezaba, pidiéndole que hiciera que todo volviera a la normalidad con ella. Que si se dormía, desper