Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIAN:
Regreso a la casa de Alessandro con una idea en mente, subo hasta la segunda planta en busca de mi mejor amigo. Camino hasta la habitación al final del pasillo que comparte con Rufino, pero no está. Bajo las escaleras mientras lo llamo.
—Migue, Migue —lo llamo, y lo veo salir enseguida de la cocina—, vamos que me tienes que entrenar. Tienes que enseñarme el baile del tubo y la coreografía de las bailarinas del espect&aac






